Puedes ser pobre, pero siempre mantén tu valor

Por Emma Lu

Aunque no tengas el dinero que te gustaría, nunca debes olvidar de mantener tu valor. El Sr. Huang es un viejo amigo mío. Lo conozco desde hace unos diez años. Cuando lo conocí, trabajaba como peluquero por un sueldo mensual. Le pagaban poco, pero a pesar de ello, cada vez que acudía a él para que me cortara el cabello, su trabajo era siempre muy dedicado, prolijo y detallista.

Una vez le pregunté:

“¿No crees que es injusto ganar tan poco?”

Su respuesta me dejó una huella profunda:

“Sí, es cierto, no gano lo suficiente, pero siempre busco otras oportunidades. Mientras trabaje aquí, tengo que ser responsable de mi trabajo y hacerlo lo mejor posible, lo que no tiene nada que ver con cuánto me pagan.

No puedo rebajarme a hacer un trabajo deficiente sólo porque no gane suficiente dinero”.

Con el tiempo, dejó esa peluquería y, en tres años, se convirtió en propietario de un gran salón de belleza. Hoy es un empresario de éxito y es dueño de 10 salones.

Con el tiempo, el Sr. Huang dejó esa peluquería y, en tres años, se convirtió en propietario de una gran salón de belleza. Hoy es un exitoso empresario que posee 10 salones (Image: Ariadna De Raadt via Dreamstime)

Mantén siempre tu valor

Algunas personas son como el Sr. Huang. No importa la circunstancia en la que se encuentren, siempre mantienen su valor. Como dijo el Sr. Huang: “No puedo rebajarme”.

Otro amigo mío es Ah Tang, empezó a trabajar a los veinte años y se hizo multimillonario antes de cumplir los treinta. Adquirió empresas en todo el mundo, y no tardó en hacer amigos allá donde viajaba.

Siempre lo admiré mucho y le planteé una pregunta una noche durante la cena:

“¿Qué tipo de personas tienen más probabilidades de triunfar en los negocios?”

Ah Tang consiguió empresas en todo el mundo, y se hizo de amigos en todos los lugares a los que viajó.. (Image: Kantver via Dreamstime)

Reflexionó un momento sobre mi pregunta y dijo:

“Creo que es muy importante observar a una persona y ver cómo trata a las meseras y a los ayudantes de camarero en los restaurantes”.

Después de escuchar eso, sentí curiosidad y pregunté:

“¿Cómo puede tener algo que ver la forma en que alguien trata al personal del restaurante con la carrera o el negocio de una persona?”

Ah Tang sonrió y dijo:

“Las personas se comportan correctamente cuando se relacionan con sus iguales o superiores, pero se quitan la máscara y revelan su verdadero yo cuando se relacionan con personas inferiores a ellas.

Tener éxito en los negocios es una batalla con uno mismo, y conocer el verdadero carácter de una persona es imprescindible para decidir si tendrá éxito o no.”

Ah Tang reflexionó un momento sobre la cuestión y dijo: “Creo que es muy importante observar a las personas y ver cómo tratan a las meseras y a los ayudantes de camarero en los restaurantes”.’ (Image: Fizkes via Dreamstime)

Más tarde, hablé con un respetado amigo ya mayor, que expresó una opinión similar. Me dijo:

“Para predecir el futuro de una persona, basta con ver cómo trata a los demás. Si tienden a adular a los superiores, pero intimidan a los subordinados, tendrán un éxito limitado”.

A medida que fui creciendo, aprendí que el trato que nos damos a nosotros mismos depende en gran medida del que le damos a los demás. Si quieres ganarte el respeto de los demás, primero debes respetarte a ti mismo.

Quién eres tú tiene poco que ver con tu cuenta bancaria. Más bien depende de cómo te veas a ti mismo y de lo que te exijas. Si tienes poca exigencia, tienes un carácter ordinario. Sin embargo, si mantienes un alto nivel de exigencia, eres una persona con principios.

En otras palabras, puedes ser pobre, pero no por ello tener poco valor. La cantidad de dinero que tengas no determina quién eres.

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