¿Los peces pueden ser muy inteligentes? Nuevo estudio demuestra que sí, pueden incluso calcular

Por Arianne Ayson

A

lgunos animales, como los primates, tienen habilidades matemáticas. Incluso los insectos, concretamente las abejas, pueden hacer matemáticas. ¿Pero qué pasa con los animales que viven en el agua, como los peces? La respuesta es un sí, estos seres vivos acuáticos pueden tener una gran inteligencia.

Al igual que los humanos pueden distinguir la cantidad de un pequeño número de monedas en una mesa de un solo vistazo, pueden detectar de forma similar pequeñas cantidades (presumiblemente) sin necesidad de contarlas.

Sin embargo, un reciente estudio de abril de 2022 de la Universidad de Bonn (Alemania) reveló algo más sobre lo que son capaces de hacer: pueden realizar cálculos matemáticos básicos.

Aunque te parezca algo dificil de creer, este estudio, publicado en la revista Scientific Reports, afirmó que los cíclidos (un colorido pez de acuario) y las rayas (rayas de cuerpo plano emparentadas con los tiburones) pueden realizar sumas y restas básicas de 1 a un rango numérico de cinco.

La profesora Dra. Vera Schluessel, del Instituto de Zoología de la Universidad de Bonn dijo:

“Entrenamos a los animales para que realizaran sumas y restas sencillas. Al hacerlo, tenían que aumentar o disminuir en uno un valor inicial, y pudieron hacerlo”.

¿Cómo se consigue que un pez resuelva problemas matemáticos?

¿Cómo se consigue que una raya resuelva la suma de 3+1? La respuesta está en las formas geométricas codificadas por colores.

Schluessel y su equipo de investigadores utilizaron un método que probó con éxito las habilidades matemáticas de las abejas en un estudio anterior.

¿Cómo se consigue que una raya resuelva la suma de 3+1? (Imagen: Frankie Granger vía Dreamstime)

A los peces se les mostraron tarjetas que contenían una forma geométrica (círculo, triángulo, cuadrado) en los colores correspondientes.

Cuando las formas son azules, significa “sumar uno” mientras que el amarillo significa “restar uno”.

Después, se les presentan dos puertas, cada una con un número diferente de formas mostradas y una de las cuales contiene la respuesta matemática correcta.

He aquí un ejemplo:

Si los investigadores muestran a los peces tres formas azules, significa que deben sumar uno a la cantidad de tres y nadar a través de la puerta que muestra cuatro formas. Se les recompensa con una golosina cada vez que eligen la respuesta correcta. Con el tiempo, los peces empezaron a asociar los colores con la suma y la resta de un valor.

¿Qué tan complejas son las matemáticas básicas para los peces?

Aunque la prueba pueda parecer sencilla por naturaleza, puede que no lo sea para nuestros amigos los peces. Los peces no tienen neocórtex, o lo que comúnmente se conoce como corteza cerebral. Esta parte del cerebro es la encargada de las tareas cognitivas complejas en los mamíferos.

Incluso cuando se les mostró a los peces una combinación de formas diferentes en distintos tamaños, los peces reconocieron los objetos y las formas, y calcularon el cálculo basándose siempre en el color.

El pez reconocía los objetos y las formas y calculaba los cálculos basándose en el color. (Imagen: Seadam vía Dreamstime)

Schluessel explica:

“Tenían que mantener ambas en la memoria de trabajo cuando se cambiaba la imagen original por las dos imágenes del resultado. Y tenían que decidir el resultado correcto después. En general, es una hazaña que requiere habilidades de pensamiento complejas”.

¿De qué les sirve a los peces saber matemáticas?

Ni los cíclidos ni las rayas requieren habilidades numéricas en la naturaleza, por lo que los investigadores se sorprenden al descubrir que pueden realizar operaciones matemáticas básicas.

A pesar del asombroso descubrimiento de sus habilidades matemáticas, los investigadores aún desconocen para qué las necesitarían estas especies.

El estudio afirma:

“Ambos son alimentadores oportunistas, no cazadores, que no muestran comportamientos relacionados con el apareamiento o la reproducción que dependan de los números (por ejemplo, contar rayas o huevos)”.

Sin embargo, las habilidades cognitivas podrían ser una ventaja para la supervivencia en situaciones específicas, ya que tanto el cíclido como la raya viven en hábitats complejos, pero también pueden vivir sin ellas y no estar en desventaja.

En el estudio participaron seis cíclidos y tres rayas en total. A ambas especies les resultó más fácil aprender a sumar que a restar.

Los cíclidos aprendían más rápido que las rayas, pero estas últimas destacaban en el rendimiento individual.

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