Beijing está extraditando y deportando a taiwaneses en el extranjero hacia China Continental

Por Max Lu

 

China muestra una actitud muy agresiva cuando se trata de los derechos de los países y lugares vecinos, incluido Taiwán.

Sus posturas relacionadas con el territorio se han calificado con frecuencia de hostiles, especialmente hacia los taiwaneses que residen en otro país.

El Partido Comunista Chino (PCCh) está intentando de diversas formas imponer leyes que prevalecen en China y también en las regiones autónomas vecinas, una medida que ha provocado una reacción generalizada.

Según se informa, Beijing está recurriendo a diversas tácticas indirectas para presionar a las naciones y regiones vecinas para que cumplan con sus exigencias. Como resultado, las relaciones entre Beijing y Taiwán han sido escasas y tensas.

Una auténtica cacería de brujas para los taiwaneses

En el último movimiento, Beijing comenzó a presionar a gobiernos extranjeros y eso dió como resultado la deportación de ciudadanos de Taiwán a China. Los activistas de derechos humanos han llamado a las tácticas una «cacería de brujas» para los taiwaneses.

Safeguard Defenders publicó en su última investigación llamada «China Hunt for Taiwanese Overseas» (China busca Taiwaneses en el extranjero), un primer informe que documenta cientos de casos de campaña de acoso internacional de China continental contra ciudadanos taiwaneses a través de deportaciones y extradiciones.

Tsai Ing-wen fue elegida presidenta de Taiwán en 2016 y la agresión de China aumentó desde entonces. (Imagen: a través de Flicker)

Este informe ofrece hasta la fecha una perspectiva más completa de esta tendencia alarmante.

Esta persecución internacional de ciudadanos de Taiwán equivale a un asalto a la soberanía taiwanesa y es parte de la campaña global más amplia bajo Xi Jinping para aprovechar los tratados de extradición, los acuerdos mutuos de aplicación de la ley y otras instituciones multilaterales para favorecer los objetivos políticos del Partido Comunista Chino.

Safeguard Defenders documentó más de 600 casos entre 2016 y 2019 de ciudadanos de Taiwán en el extranjero que han sido extraditados o deportados de países de Asia, África y Europa.

Sin embargo, un dato importante a tener en cuenta, es que estos ciudadanos deportados no fueron repatriados a Taiwán. Por el contrario, bajo la creciente presión de Beijing, los gobiernos extranjeros los están transfiriendo por la fuerza a China continental, donde no tienen raíces ni familias.

Traslados forzosos de taiwaneses extranjeros a China

Estos traslados forzosos también tienen lugar a menudo después de que se les niega el acceso a tener apoyo o la comunicación consular taiwanesa en el país de origen y, a veces, van seguidos de la denegación continua de contacto con funcionarios o familiares taiwaneses una vez que están en China.

Los ciudadanos taiwaneses en el extranjero están en riesgo de sufrir graves abusos contra los derechos humanos.

Cabe recordar que la presión de Beijing es además una refutación directa de las obligaciones de la República Popular China en virtud del Acuerdo Conjunto de Lucha contra el Crimen y Asistencia Mutua Judicial. Así como se utiliza también para reforzar la influencia de Beijing en el exterior, como herramienta para socavar la soberanía de Taiwán.

Pese a que España se encuentra entre las naciones de la «Convención Europea de Derechos Humanos vigente», deportó a más de 200 residentes taiwaneses en el extranjero a China.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU y el gobierno de Taiwán han estado tratando de frustrar estos traslados forzosos.

Safeguard Defenders criticó severamente al gobierno español por desviarse de sus compromisos con los derechos humanos.

El Tribunal Supremo checo impidió que ocho taiwaneses extranjeros fueran extraditados a China.
La Corte Suprema Checa rechazó la solicitud de extradición de ocho taiwaneses por parte de China el año pasado, citando el pobre historial de derechos humanos de Beijing. (Imagen: a través de Flicker)

Sin embargo, la realidad es que no todos los países están cumpliendo con las solicitudes de extradición exigidas por China.

El Tribunal Supremo Checo rechazó el año pasado la solicitud de extradición de ocho taiwaneses en el extranjero por parte de China, citando el pobre historial de derechos humanos de Beijing.

El gobierno de Taiwán por su parte, declaró que Beijing carece de jurisdicción sobre los ciudadanos taiwaneses que están involucrados en casos criminales en el extranjero y agregó que esos ciudadanos deben ser extraditados a Taiwán. Como era de esperar, el informe fue criticado por los medios chinos.

El informe insinúa que los taiwaneses en el extranjero deportados a China pueden ser torturados y muchos de ellos también podían tener que hacer confesiones forzadas. Luego de ser deportados a este país comunista, no se les da acceso a sus familiares ni al gobierno taiwanés a donde pertenecen.

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