¿Por qué la mayoría de las parejas son reacias a tener un segundo hijo en China?

Después de tres décadas de una política que limitaba a un solo hijo por familia en China, las normas de planificación familiar, luego de haberse mantenido a lo largo de 35 años, van cambiando.

Lo curioso de esto, es que aunque la restricción familiar parece llegar a su fin, muchas familias chinas, en lugar de acoger con satisfacción esta noticia, han dicho que estan bien así, que con un hijo es suficiente, y argumentan la decisión con el aumento del coste de vida como uno de los factores determinantes.

La mayoría de las parejas son reacias a tener un segundo hijo

Una encuesta reciente, realizada conjuntamente por la Federación de Mujeres de China y el Centro Nacional de Innovación para la Evaluación de la Calidad de la Educación Básica de la Universidad Normal de Pekín, entrevistó a 10.000 familias con un hijo menor de 15 años en 10 regiones provinciales, incluidas Beijing y Liaoning.

Los resultados de la encuesta revelaron que el 53% de los encuestados se mostraban reacios a tener un segundo hijo a pesar de la medida del gobierno de enmendar la política vigente desde hace décadas.

Según la encuesta, existen factores crítico para la mayoría de los padres que se plantean tener un segundo hijo, entre ellos:

  • La calidad de los servicios públicos, incluidas guarderías y escuelas;
  • la calidad de los productos para bebés;
  • el entorno vital; y
  • el acceso a tratamiento médico.

Una encuesta realizada por Sina, uno de los sitios web de noticias más destacados de China, reveló que sólo el 29% de los padres chinos optan por tener un segundo hijo. 

En otra encuesta también realizada por Sina, alrededor del 71% de los encuestados señalaron la presión económica como principal motivo de su decisión.

Los resultados de la encuesta se apoyan en tasas de solicitud de un segundo hijo inferiores a las esperadas. Por ejemplo, la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar de China informó que, a finales de mayo de 2016, solo 1,45 millones de los 11 millones de parejas que cumplían los requisitos habían presentado la solicitud.

El Qianjiang Evening News, periódico estatal de la provincia costera de Zhejiang, informó que un mes después de que la provincia iniciara un periodo de prueba de la nueva política de los dos hijos en tres ciudades, sólo se habían recibido 300 solicitudes, muy por debajo de lo esperado.

Ante la disminución de la población activa, la población china también envejece rápidamente. (Imagen: Zhaojiankang vía Dreamstime)

Repercusiones demográficas de la política del hijo único

Desde su creación en 1979, la política china del hijo único ha contribuido a impulsar la pujante economía china al frenar el crecimiento demográfico. Pero las restricciones a la planificación familiar han tenido consecuencias imprevistas.

En 2012, había unos 40 millones más de hombres que de mujeres, incluidos 18 millones más de niños que de niñas menores de 15 años.

Además de un excedente de hombres solteros, China también se enfrenta a una crisis inminente de su población en edad de trabajar, que alcanzó su máximo en 2012, lo que deja menos personas con un empleo remunerado para cuidar de sus padres y familiares mayores.

Ante la reducción de la población activa, la población china también envejece rápidamente.

En 2015, había 194 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa el 16% de la población total. Se calcula que en 2050, el número de adultos mayores de 60 años superará el 40% de la población total.

En respuesta a la inminente crisis demográfica, el gobierno anunció una nueva revisión de la Ley de Población y Planificación Familiar de la República Popular China, que entró en vigor el 1 de enero de 2016.

Según la nueva normativa, las parejas casadas, en las que solo uno de los progenitores es hijo único, también pueden tener un segundo hijo, y pueden permitirse más hijos, siempre y cuando se cumplan los requisitos especificados por las leyes y reglamentos estatales.

Los recientes resultados de una encuesta y los bajos índices de participación revelan un importante revés para el Gobierno en su empeño por poner en marcha un programa para animar a las parejas a tener un segundo hijo. (Imagen: vía Pixabay)

La realidad económica baja las expectativas

Los recientes resultados de una encuesta y los bajos índices de participación revelan un importante revés para el gobierno a la hora de embarcarse en un programa para animar a las parejas a tener un segundo hijo. 

La mayoría de los resultados de las encuestas apuntan al aumento del coste de la crianza como causa de la reticencia a tener más de un hijo.

Para preparar a un niño a triunfar en las competitivas escuelas y centros de trabajo del país, los padres deben invertir mucho tiempo y dinero en la escolarización, actividades extraescolares y clases particulares externas; a menudo se requiere también planificación para los exámenes de acceso a la universidad y dominio del inglés.

Una encuesta realizada por la Academia de Ciencias Sociales de Shanghái en 2011 mostró que las familias de Shanghái pagaban aproximadamente, unos 32.000 yuanes (5.000 dólares) al año por criar a un niño. Puede que no parezca mucho, pero en 2010 equivalía a la renta media anual disponible de Shanghái.

Según la misma encuesta, el 35% de los padres de Shanghai afirmaron que criar a un hijo era una carga pesada, y el 45% dijo que no tendría un segundo, aunque la política lo permitiera.

Los gastos de guardería y educación se suman al coste de la vida, que aumenta rápidamente en muchas zonas urbanas de China. Además, los elevados gastos de vivienda, sobre todo en las grandes ciudades chinas, pueden consumir el dinero que de otro modo se gastaría en los niños.

Además de las exigencias económicas de tener un segundo hijo, muchas mujeres chinas también se preocupan por el desarrollo de su carrera profesional después de dar a luz. Además, cada vez más parejas deciden renunciar a tener hijos, algo inimaginable en el sistema de valores confuciano, centrado en la familia.

Es probable que las tasas de natalidad sigan siendo bajas en China en un futuro previsible. A menos que la situación cambie drásticamente, el país podría incluso tener que pasar a promover más familias prominentes, como han hecho Singapur y Corea del Sur, en lugar de prohibirlas.

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