Hacer una buena acción en China puede llevar a la miseria

Por Tatiana Denning

El granjero y la serpiente” es una de las fábulas de Esopo, que contiene muchas lecciones y gran sabiduría. Según esta historia, en una fría noche de invierno un granjero encontró una serpiente congelada al borde del camino, el hombre se apiadó de la serpiente y la puso sobre su pecho para calentarla, pero cuando la serpiente se despertó, mordió ferozmente el pecho del granjero, envenenándolo.

La buena acción del granjero le llevó a la muerte.

De hecho, no sólo esta historia queda plasmada en una fábula, en la sociedad actual, si nos detenemos a analizar con atención que cada vez usamos menos nuestros valores y virtudes, podremos encontrar que historias de este tipo, están más cerca de lo que creemos, y esto da escalofríos.

Una buena acción mal recompensada

En junio de 2022, una clínica de Guangzhou (China) publicó un mensaje de emergencia en el que decía que el Dr. Lee había atendido a un paciente en su clínica, el cuál tenía mucha fiebre.

Mientras que un médico que trata a un paciente con fiebre en su clínica sería algo habitual en cualquier otro país, las cosas en China no son tan simples y sencillas.

Es bien sabido que China ha aplicado una “política de COVID cero”. Para detener la propagación del virus COVID-19, la autoridad sanitaria supervisora de Guangzhou dictaminó que los institutos médicos que no hubieran establecido clínicas para la fiebre no podían tratar a ningún paciente que tuviera este síntoma.

Debido a la “política de cero COVID” en China, los institutos médicos que no cuentan con una clínica de fiebre no pueden tratar a los pacientes con fiebre. (Imagen: Okhoney91 vía Dreamstime)

Sin embargo, con la propagación de la gripe en su punto álgido, las clínicas de fiebre estaban siempre excesivamente abarrotadas, viendo entre 200 y 300 pacientes cada día.

Un día, mientras trabajaba en un centro que no tenía clínica de fiebre, el Dr. Lee vio a un niño enfermo con fiebre. El dolor y el malestar del niño rompieron el corazón de sus padres, que pidieron al Dr. Lee que tratara a su hijo. Pero el Dr. Lee se negó a hacerlo porque iba en contra de las normas. Después de que los padres le rogaran repetidamente que les ayudara, el Dr. Lee se compadeció del niño y accedió a tratarlo.

Sin embargo, tras ayudarlo y bajarle la fiebre, los padres denunciaron al Dr. Lee ante las autoridades por infringir la norma. Pronto, las autoridades sanitarias locales acudieron a la clínica para realizar una investigación, y luego publicaron el mensaje mencionado.

Hoy en día las personas buenas son cada vez menos. ¿Por qué es así? Porque hacer una buena acción a menudo conlleva grandes riesgos y puede costar a una persona su futuro.

La buena acción del motociclista Wu Weiqing le llevó a la muerte

En 31 de diciembre de 2013, Wu Weiqing, un residente de 46 años de Guangdong (China), conducía su motocicleta cuando vio a un anciano caer al suelo. Se detuvo para ayudar al anciano a levantarse y comprobar si tenía alguna herida.

De repente, el anciano gritó:

“¡Has sido tú quien me ha golpeado! Tú me has hecho esto y deberías hacerte responsable”.

Wu no pudo hacer otra cosa que enviar al anciano al hospital y pagar los honorarios del examen. Sin embargo, esto le trajo aún más problemas. Como el anciano insistía en que lo había golpeado Wu, los familiares del hombre se enfadaron mucho e impidieron que Wu se fuera.

Wu tuvo que darles otros 450 dólares para que lo examinaran. Antes de marcharse, los familiares hablaron con dureza:

“¡Todos los gastos médicos en el futuro deberán ser pagados por usted!”

Wu salió del hospital en trance. No podía entender cómo las cosas habían acabado así cuando lo único que quería era hacer una buena acción y ayudar al anciano.

Wu lo denunció a la policía, pero el suministro eléctrico del monitor de la calle se había cortado debido a unas obras en curso, por lo que no había pruebas de su inocencia. La policía revisó su motocicleta y no encontró signos de colisión ni fibras de la ropa, lo cual era la única prueba de que no había atropellado al hombre.

La policía revisó su motocicleta y no encontró signos de colisión ni fibras de la ropa, única prueba de que no había atropellado al hombre. (Imagen: Tonyv3112 vía Dreamstime)

Pero la familia del anciano no lo aceptó. Dijeron:

“Incluso si Wu no golpeó al anciano, debió tocar la bocina y asustarlo, provocando su caída. Si Wu era inocente, ¿por qué ayudó al anciano a levantarse y lo envió al hospital, pagando incluso los gastos médicos? ¿No fue porque sabía que era culpable?”

Wu no esperaba recuperar el dinero que había pagado por el anciano. Sólo esperaba que todo el suceso se acabara y pudiera dejar todo atrás. Sin embargo, los familiares del anciano no tardaron en llamarle para pedirle una indemnización de 200.000 dólares; de lo contrario, irían a su casa todos los días para causarle problemas.

Wu llamó a sus amigos y familiares, diciéndoles que era inocente. Sabía que si no daba a la familia del anciano 200.000 dólares no tendría paz para el resto de su vida. Pero no tenía tanto dinero, y realmente no había golpeado al anciano.

Wu no sabía qué hacer. El segundo día del Año Nuevo, Wu tomó un desición radical y se suicidó saltando a un estanque.

Tras la muerte de Wu, el anciano admitió que se había caído por su cuenta, pero al ser interrogado por la policía, lo negó. Los familiares del anciano también negaron haber pedido 200.000 dólares de indemnización, e incluso comentaron que Wu estaba demasiado débil para afrontar las consecuencias de sus actos.

En este caso, el que hizo una buena acción se vio forzado a una situación imposible y sintió que la única opción era quitarse la vida, mientras que los que chantajearon a una buena persona no pagaron por su crimen.

 

Estas historias proporcionan una importante lección: si una sociedad no permite que la gente haga buenas acciones y todos piensan sólo en protegerse a sí mismos, toda la sociedad se convertirá en un entorno frío, desolado e indiferente.

La esperanza de la humanidad reside en que cada persona mire su propio corazón, haga lo correcto y piense primero en los demás.

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