Cientos de aves le rinden culto al Fénix

Por: Kanzhongguo staff

El Ave Fénix
El Ave Fénix

Hace mucho, mucho tiempo, el Fénix no era un ave notable y su plumaje era muy común. Pero tenía una ventaja – era muy trabajador. A diferencia de otras aves a quienes les encantaba comer y jugar, el Fénix estaba muy ocupado desde que amanecía hasta que anochecía. Recogía los frutos desechados por otras aves y los almacenaba en una cueva.

¿Cuál es el punto? Es un avaro y un tonto, ¿no es así? No hay que subestimar esta forma de almacenar los alimentos, ¡porque algún día esto puede ser de utilidad! Comentaron algunas las aves.

Paso el tiempo y un día, el bosque se encontró con una gran sequía. Las aves no podían encontrar comida y se morían de hambre. El Fénix se apresuró a abrir su cueva y compartió los frutos secos y las semillas almacenadas con todas las otras aves.

Después de que la sequía pasó, todas las aves eligieron la más bella pluma de su cuerpo e hicieron una brillante pieza para arropar al Fénix y lo eligieron por unanimidad como el rey de las aves.

A partir de entonces, cada año, las aves de todos los rincones de la Tierra se reúnen para celebrar el cumpleaños del Fénix. A esto se le conoció como: «cientos de aves rinden culto al Fénix«.

El Ave Fénix

En la mitología china el Fenghuang, aunque no tiene similitudes con el Fénix, ha sido denominado el «Fénix chino» por algunos occidentales, siendo una criatura con cuello de serpiente, el cuerpo de un pez y la parte trasera de tortuga. Simboliza la unión del yin y el yang.

Estatua de la Unión y el Fénix en Santa Cruz Tenerife, España (Koppchen, Wikipedia)
Estatua de la Unión y el Fénix en Santa Cruz Tenerife, España (Koppchen, Wikipedia)

De acuerdo a la filosofía Egipcia y Griega, el Fénix muere para renacer con toda su gloria. Ha sido un símbolo del renacimiento físico y espiritual, del poder del fuego, de la purificación y la inmortalidad.

Según la leyenda cristiana, el ave Fénix vivía en el Jardín del Paraíso, y anidaba en un rosal. Cuando Adán y Eva fueron expulsados, de la espada del ángel que los desterró surgió una chispa que prendió el nido del Fénix, haciendo que ardieran éste y su inquilino. Por ser la única especie que se negó a probar la fruta del paraíso, se le concedieron varios dones, siendo el más destacado la inmortalidad a través de poseer la capacidad de renacer de sus cenizas.

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